• Mario R. Cancel Sepúlveda
  • Catedrático de Historia y escritor

La Historiografía es una disciplina asociada a la Teoría de la Historia que posee unas características particulares. La Teoría de la Historia siempre ha tenido una relación muy profunda con la Teología y la Filosofía. La Historiografía, por otro lado, puede ser interpretada como una práctica más cercana a la Teoría Literaria y las Humanidades.

El término Historiografía contiene el sufijo de origen  griego “grafi”, concepto que posee el doble sentido de “escribir”  o “describir” un objeto de conocimiento. En la Modernidad, Historiografía tiene el sentido del estudio de la historia como objeto cognoscible. Desde una perspectiva amplia, la Historiografía se ocupa de estudiar la forma en que se articulan los relatos y las narraciones  lo mismo en el territorio de la historia oral como en el de la historia escrita. Su objeto de estudio es la forma en que se “compone” la narración histórica.

En el periodo del Humanismo (1330-1650), el intelectual Tomasso Campanella (1568-1639) mago y  alquimista condenado como hereje por las autoridades católicas, definía la Historiografía como el estudio de la escritura de la historia. Partiendo de esa premisa, enseñar Historiografía  equivalía a  educar en el arte de escribir correctamente la historia. Dado que Campanella interpretaba  la historia como una parte de la literatura. La Historiografía era la crítica literaria de un texto histórico. Campanella pretendió añadir la Historiografía al conjunto de las artes de la composición clásica. Ello implicaba elevarla al rango de la Gramática, la Dialéctica, la Retórica y la Poética. Su recomendación es comprensible por el hecho de que durante los siglos que identificamos con el Humanismo, la discusión del pasado histórico adquirió una importancia especial para la administración política.

Desde  el Renacimiento, pero en especial durante la Ilustración y la Modernidad, la discusión de la historia no cesó de ganar prestigio. En consecuencia, la Historiografía llegó a convertirse en  arma útil para la  Revolución Cultural que se vivía. La Historiografía fue esencial en los procesos de secularización cultural que retó a la tradición cristiana dominante.

HistoriadorHistoriografía: objetivos

En términos generales la Historiografía  desarrolla tareas en dos territorios. En el teórico,  estudia  cómo se ordenan los acontecimientos en la narración de un proceso histórico, a la vez que evalúa las relaciones de causa y efecto y la estructura lógica del texto histórico. En este campo de acción usa técnicas de la Filosofía y la Teoría de la Historia para evaluar un producto historiográfico. En el práctico,  estudia la redacción y el estilo de los textos históricos y de los historiadores, y evalúa como se expone literariamente la narración con el propósito de determinar  si consigue su finalidad informativa o persuasiva. En este campo usa técnicas de la Literatura Comparada y la Crítica Literaria para evaluar un producto historiográfico.

El concepto Historiografía también ha sido asociado a otras disciplinas ligadas a la tarea del historiador.  El trabajo del historiógrafo también se refiere al estudio  del conjunto de las fuentes en torno a un tema, su organización y clasificación. En ese sentido la bibliografía, la bibliotecología y la archivística, son fundamentales para el historiógrafo. Para la  clasificación de las fuentes, el historiógrafo usa criterios temáticos, cronológicos, ideológicos, geográficos o de poder, entre otros. La Historiografía bien elaborada, es fundamental para la eficacia de un proceso dado de investigación. El ensayo historiográfico que usualmente se elabora en el proceso hacia la construcción de una monografía o una tesis, conduce a quien lo elabora a la revisión crítica de la literatura producida en torno a ese asunto.

La Historiografía así definida, permite al historiador refinar el conocimiento de los cambios de la disciplina de la historia en el tiempo y en el espacio. Le sirve para contextualizar un discurso histórico o un texto con precisión y para conocer los instrumentos que usa el historiador para elaborar sus investigaciones. La misma filosofía, teoría y metodología de los historiadores son asuntos pertinentes al estudio de la Historiografía con el énfasis puesto en la forma en que esos asuntos influyen en el producto historiográfico.

Historiografía y Crítica Literaria

La Historiografía se ocupa de las técnicas retóricas presentes en un discurso o un texto histórico por lo que se preocupa por estudiar y documentar el estilo de los historiadores. Se ocupa de problemas como la construcción literaria y la coherencia de un discurso o texto. Sobre esas base, puede clasificar la historiografía por en el marco de la tradición que representa. Un modelo de ello puede ser la clasificación de los textos históricos como vinculados a la historia  clásica, humanística, neoclásica, romántica, liberal, positivista, materialista, estructuralista o  postestructuralista.

La Historiografía es algo así  como la teoría literaria de la historia. Reconoce que los historiadores son pensadores que producen un producto  y que actúan como fabricantes de textos orales o escritos sobre la base de la  de la precepción de la materia prima de los  acontecimientos pasados agrupados en  procesos. La Historiografía percibe al historiador como un intelectual y un escritor que tiene por objeto de estudio las obras de historia y los historiadores, no la historia. Valora las obras de historia: cómo se escribieron y el impacto que tuvieron pasado  y tienen en el presente con los recursos de la crítica comparada de los textos históricos. Es historia de la historia, lo que la convierte en un ejercicio ligado a la historia de la producción intelectual y acerca a quien la práctica  a aquellos que hacen de la historia de la literatura,  del pensamiento o de las ideas. Para la Historiografía, la obra de historia es el acontecimiento;  la  escuela historiográfica es el proceso; el historiador es el personaje.

La Historiografía  faculta al historiógrafo para determinación la historicidad del texto histórico, a la vez que lo ubica en un contexto. Esa contextualización establece, entre otras cosas,  los  antecedentes, las motivaciones, las tradiciones culturales, que representa. Pero también se ocupa  del contexto del autor, sobre todo su formación, su ideología, sus antecedentes filosóficos, el lugar social desde el cual habla o escribe.

Por último, la Historiografía reconoce que el imaginario del pasado siempre cambia y que cada  época inventa su pasado y lo ajusta a su presente. El principio de que el presente determina el pasado, se equipara a la idea más convencional de que el pasado determina el presente. De ese modo, el papel del  historiador como productor de textos se realza.

About these ads